Consejos para ser un buen portero de fútbol

El portero de fútbol no solo es responsable de prevenir que el otro equipo marque un gol sino que también tiene que organizar la defensa y muchas veces actuar como líder de su equipo.
Los mejores porteros son extremadamente ágiles y tienen reflejos instantáneos. Como portero es necesario tener una buena condición física y una visión de campo que permita defender su portería con los mejores resultados.
Para ser un buen portero hay que dedicar una parte importante a trabajar la concentración y mejorar las habilidades físicas, pero además hay algunos consejos que pueden ayudarte a mejorar tu rendimiento como portero.
Gran parte de la habilidad de un portero está en conocer cómo funciona la mente de los jugadores del otro equipo para poder predecir la siguiente jugada del atacante y neutralizar los intentos de gol. La mirada tiene que estar siempre en el balón de fútbol, nunca en el jugador ya que puede engañarte y marcar un gol.
Lo más importante es elegir unos buenos guantes de portero que ayudarán a amortiguar el impacto del balón y sujetarlo mejor. Además es interesante contar con unas buenas botas y un equipamiento de portero adecuado como pantalones o ropa acolchada que puedan amortiguar las posibles caídas al intentar agarrar el balón.

Un portero necesitará abdomen, piernas y brazos fuertes. Intenta trabajar la potencia del salto vertical para que al lanzarte a por el balón no haya ningún punto de la portería a la que no puedas llegar.
Cuando un atacante se acerque a la portería adelántate para dejarle menos opción de tiro y reducir su ángulo de disparo, así también ocuparás un mayor porcentaje de su campo de visión.
El portero es la persona que mejor visión del campo tiene por lo que tiene que aprovechar para indicar a sus jugadores a qué jugador del equipo contrario atacar y motivarles para mejorar.
Por más difícil que parezca ten siempre la disposición y valentía de lanzarte por cada balón para defender la portería.
El portero tiene que tener personalidad para poder adaptarse al juego y anticiparse a él. Además tiene que tener, dar y transmitir tranquilidad al resto de jugadores de su equipo por lo que es necesario que sea seguro de sí mismo y lo sepa reflejar.
Si sigues estas recomendaciones y trabajas tus cualidades más importantes como los reflejos, la agilidad y la concentración podrás mejorar tu juego y obtener mejores resultados de tus entrenamientos y partidos de fútbol.